domingo, 10 de mayo de 2015

Bartitsu 1-8. Defensa de un hombre alto



La mejor opción de Defensa para un hombre alto no es confiar en esa ventaja, sino en ser rápido y la técnica adecuada.


Un hombre alto suele ser más lento que un hombre más bajo, por lo que está en clara desventaja por los ataques inesperados del atacante,  por lo que se debe utilizar las posibles ventajas del tamaño y alcance. En este caso, no es aconsejable que el hombre alto intente reducir a su oponenete más bajo, asestándole un fuerte golpe inicial, ya que esté estará preparado, ya que es la opción más lógica.

Por ello, el hombre alto deberá ponerse en la posición de retaguardia, con su pie izquierdo hacia adelante, el brazo izquierdo extendido, y el brazo derecho por encima de la cabeza, como se ha descrito en anteriores técnicas. Lo primero que debe hacer es ofrecer su brazo izquierdo hacia adelante, con ademán de pegar,  pero realmente será un cebo para el contrincante. El noventa y nueve por ciento de los casos, el oponente intentará contrarestar este ataque, es irresistible.

Al mismo momento de adelantar el brazo, deberá moverse el bastón de la otra mano aprovechando toda la altura su altura más la del brazo, para asestar un golpe lateral en la sien. Mientras tanto, con la mano que ha ofrecido de cebo, debe asegurar que el bastón del contrincante no suba para protegerse del impacto que se le viene encima.

Para está técnica, el hombre alto no estará usando un bastón débil ni un paraguas, ya que sino el golpe, aparte de no hacer extremadamente daño, muy posiblemente se romperá, por lo que no podrá utilizarlo para otra técnica, en caso de necesidad. Si lo que lleva es un paraguas, es preferible que este lo lleve en la mano izquierda y lo ofrezca como cebo al oponente, mientras asesta el mismo golpe indicado, con el puño cerrado en la cara o en el pecho izquierdo (en el lado del corazón) con el fin de desarmar al contrincante. 

martes, 21 de abril de 2015

EL LENGUAJE CON LOS ABANICOS




El abanico, además de convertirse en un elemento indispensable en la indumentaria de una época, se constituye en un instrumento de comunicación ideal en un momento en el que la libertad de expresión de las mujeres estaba totalmente restringida.

Cuando las damas del siglo XIX y principios del XX iban a los bailes eran acompañadas por su madre o por una señorita de compañía, con el fin de que éstas velasen por su comportamiento. Las señoritas de compañía eran muy celosas en el desempeño de la labor que se les encomendaba por lo que las jóvenes tuvieron que inventarse un medio para poder comunicarse con sus pretendientes y pasar desapercibidas.

Este objeto se convirtió en un auténtico parapeto de todo un repertorio que iba desde las sonrisas ingenuas, hasta auténticas declaraciones de enamorados.

Existían diferentes lenguajes del abanico pero todos ellos utilizaban como regla común la colocación del objeto en cuatro direcciones con cinco posiciones distintas en cada una de las cuatro. Con ese sistema se iban representando las letras del alfabeto.

Pero además de esa regla general, había ciertos gestos con significado ya conocido por todo el mundo, como pueden ser:
1. Abanicarse rápidamente. Te amo con intensidad.
2. Abanicarse lentamente. Abanicarse de forma pausada, significa soy una señora casada y me eres indiferente. También si se abre y cierra muy despacio significa esto.
3. Cerrar despacio. Este cierre significa un "Sí". Si se abre y cierra rápidamente significa, "Cuidado, estoy comprometida".
4. Cerrar rápido. Cerrarlo de forma rápida y airada significa un "No".
5. Caer el abanico. Dejar caer el abanico significa: te pertenezco.
6. Levantar los cabellos. Si levanta los cabellos o se mueve el flequillo con el abanico significa que piensa en ti, que no te olvida.
7. Contar varillas. Si cuenta las varillas del abanico o pasa los dedos por ellas quiere decir que quiere hablar con nosotros.
8. Cubrirse del sol. Significa que eres feo, que no la gustas.
9. Apoyarlo sobre la mejilla. Si es sobre la mejilla derecha significa "Si". Sobre la mejilla izquierda es "No".
10. Prestar el abanico. Si presta el abanico a su acompañante, malos presagios. Si se lo da a su madre, quiere decir "Te despido, se acabó".
11. Dar un golpe. Un golpe con el abanico sobre un objeto, significa impaciencia.
12. Sujetar con las dos manos. Si sujeta el abanico abierto con las dos manos, significa "es mejor que me olvides".
13. Cubrirse los ojos. Con el abanico abierto, significa "Te quiero". Si se cubre el rostro puede significar "Cuidado, nos vigilan.
14. Pasarlo por los ojos. Si se pasa el abanico por los ojos significa, Lo siento. Si cierra el abanico tocándose los ojos quiere decir, "Cuando te puedo ver".
15. Abrir el abanico y mostrarlo. Significa, "Puedes esperarme".
16. Cubrirse la cara. Cubrirse la cara con el abanico abierto, significa: Sígueme cuando me vaya.
17. A medio abrir. Apoyar el abanico a medio abrir sobre los labios quiere decir "Puede besarme".
18. Apoyar los labios. Si apoya los labios sobre el abanico o sus padrones, significa desconfianza, "No me fío".
19. Pasarlo por la mejilla. Significa, "Soy casada".
20. Deslizarlo sobre los ojos. Significa: "Vete, por favor".
21 Mano izquierda. Llevarlo en la mano izquierda quiere decir: "Deseo conocerte". Moverlo con la mano izquierda significa: "Nos observan".
22. Mano derecha. Llevarlo o moverlo con la mano derecha, significa: "Amo a otro".
23. Pasarlo de una mano a otra. Significa, "Estás flirteando con otra" o "Eres un atrevido".
24. Girarlo con la mano derecha. Significa: "No me gustas".
25 Tocar la palma de la mano. Quiere decir: "Estoy pensando si te quiero".
26. Sobre el corazón. Apoyar el abanico abierto sobre el corazón o el pecho, quiere decir: "Te amo" o "Sufro por tu amor".
27. Darse en la mano izquierda. Darse un golpe con el abanico cerrado en la mano izquierda significa "Ámame".
28. Mirar dibujos. Mirar los dibujos del abanico, quiere decir: "Me gustas mucho".
29. Bajarlo a la altura del pecho. Significa: "Podemos ser amigos". También dejarlo colgado, quiere decir "Seremos amigos".
30. Cerrarlo sobre la mano izquierda. Quiere decir: "Me casaré contigo".
31. Saldré. Ponerse en el balcón con el abanico abierto o salir al balcón abanicándose. También entrar en el salón abanicándose.
32. No saldré. Dejarse el abanico cerrado en el balcón, salir al balcón con el abanico cerrado, o entrar en el salón con el abanico cerrado.
33. Arrojar el abanico. Quiere decir: "Te odio". o "Adiós, se acabó".
34. Presentarlo cerrado. Significa: "¿Me quieres?".
35. Sobre la oreja. La izquierda. "Déjame en paz no quiero saber nada de ti". La derecha, "No reveles nuestro secreto".
36. Contar o abrir cierto número de varillas. La hora para quedar en una cita, en función del número de varillas abiertas o "tocadas".


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