jueves, 11 de septiembre de 2014

Más sobre el Protocolo Social





Una parte del protocolo social es aquel en el que los caballeros y las damas deben tener en cuenta en cuanto entablan relación con otro caballero o dama, algo que son más una norma de educación que unas exigencias propias del protocolo.

1-      Saludos – Con el cuerpo:
Inclinación de cabeza – Saludar con la cabeza, dependiendo de la forma de hacerlo, es correcto.  El saludar moviendo la cabeza hacia arriba no sólo no es correcto, sino que se considera un síntoma claro de mala educación. El saludo con la cabeza no es ligero ni fugaz y mucho menos espasmódico.
El saludo con la cabeza es más un reconocimiento de respeto que un simple saludo en sí mismo. Se realiza con un gesto pausado hacia abajo, esperando en esta posición un par de segundos, El saludo con un movimiento con la cabeza ladeada, sólo puede ser realizado en el caso de extrema confianza a la persona que se le presta el respeto.

Flexión de torso – La flexión ligera de torso, suele realizarse como respeto de status. El caballero realizará este saludo, antes de ofrecer la mano en símbolo de amistad, a un superior en el trabajo, o ante otro caballero con un título nobiliario superior.

Flexión de las rodillas– Se trata de un gesto similar al que se hace al poner rodilla en tierra, pero quedando a mitad de camino. Este saludo sólo debe hacerlo las damas ante dirigentes o representantes de países; hacerlo a otra persona es indicativo de pleitesía hacia quien se hace y, en caso de no ser así, de indicar el desconocimiento del protocolo en esa situación. Se realiza mediante una flexión de las rodillas junto a una inclinación de la cabeza, pero sin perder contacto visual con la persona saludada. A pesar de su simplicidad, se debe reconocer que ejecutarla con facilidad y de manera elegante es todo un reto, ya que hacerlo incorrectamente puede provocar caer en el ridículo.

2-      Saludos – Con el Sombrero:
Es un saludo exclusivo de los caballeros. Al saludar a alguien importante hay que tomar el sombrero con la mano derecha, quitárselo enteramente de encima de la cabeza y, de modo que sea cortés, extender el brazo hasta abajo, teniendo el sombrero por el borde y dirigiendo hacia fuera el lado que debe cubrir la cabeza. Si se quita el sombrero en las calles, o al pasar delante de una persona para saludarla, hay que hacerlo un poco antes de llegar a ella y no cubrirse de nuevo hasta haberse alejado un poco.
Retirar el sombrero sin llegar a quitárselo del todo, también es un gesto de buena educación, utilizado generalmente en espacios abiertos, para saludar cortésmente a un conocido o igual, pero sobre todo para contestar a un saludo. El gesto más simplificado es el que realizan los militares con su saludo, ya que correctamente se debe tocar con la punta de los dedos, el lateral de la visera.

3-      Saludos- Apretón de manos:
El saludo con el apretón de manos, es un acto social reconocido como de educación cuando
dos personas se presentan o como un saludo entre amigos. El apretón de manos es sumamente importante para una primera impresión, por eso hay que saber hacerlo, y no es cosa fácil. Pero este simple acto debe hacerse de una forma determinada, sólo con firmeza, sin fuerza extrema ni sin carencia de ella. Por ello debe ser con un apretón sincero, breve y con energía moderada, será perfecto para causar una buena impresión.
Pero ya sabemos que existen diferentes formas de hacerlo, menos correctas, que nos dirá como es la persona a la que damos la mano. Antes de darle la mano, es costumbre ponerse de pie entablando contacto visual durante el apretón de manos.

Rompemanos – Este es el tipo de apretón suele usarlo las persona que quiere dar la impresión de dura y de dominar completamente la situación, ¡y duele!

Dominante – Le gusta controlar la situación y tenderá a dar la mano de modo que ésta quede por encima, mirando hacia el suelo.

Mano de pez – Es la formas más desagradable de dar la mano, especialmente si la mano está fría al tacto. Este apretón frágil y blando da la impresión de que se trata de una persona de carácter pasivo y débil.

Mano Sudorosa – Es sintomático de no tener ganas de dar la mano, de querer estar en otro lugar, de estar incómodo, ansioso o nervioso.

Besamanos – Es el modo de saludar a las mujeres casadas, consistente en tomar su mano derecha y acercarla a la boca en ademán de besarla. Este acto no consiste en dar realmente un beso en la mano de la dama, sino sólo el gesto. Se trata de un acto galante en el que el hombre debe inclinarse ligeramente sobre la mano de la dama a la vez que la levanta de manera firme pero delicada. Hacerlo de forma enérgica y forzada es sintomático de intento de dominación.

Posado de mano – Esta forma de dar la mano es exclusiva de las damas y sólo este es el que debe hacer ellas. La dama ofrecerá dar la mano mirando hacia el suelo, para que el caballero deberá recoger de manera firme pero delicada, para realizar el correspondiente Besamanos, anteriormente indicado.

4-      Frases de Buena Educación:
Buen provecho – Esta frase es de costumbre muy arraigada a nivel mundial, aunque su origen realmente viene de los países árabes, en donde se le vincula con la acción de eructar, con la cual desean mostrar que una comida fue buena y provechosa.
Decir o no "buen provecho", dependerá del país en el que se encuentre y de sus costumbres. La comida en
realidad es un momento para sentirnos alegres y agradecer por los buenos deseos que nos ofrecen amablemente y seguir gustosamente disfrutando de nuestra comida.

Palabrotas, palabras malsonantes y otras soeces – No está justificado en ningún momento, por mucho que algunas personas piensen que sí, el utilizar las palabras subidas de tono o groseras. No por ello damos más carácter a nuestra personalidad o podemos dar veracidad a nuestro discurso, sino todo lo contrario, quedamos como verdaderos mal hablados y patanes. Tampoco debemos utilizar insultos para atacar o hacer daño verbal a otra persona, y mucho menos como medio de difamación. Si queremos dar énfasis a nuestras palabras podemos utilizar nuestro rico vocabulario para hacerlo, pero no recurramos a palabras fáciles y ordinarias, ni podemos utilizar palabras ofensivas para otras religiones, razas o culturas. Hay que tener mucho cuidado con lo que se dice y como se dice. Tener en cuenta que ofende más el como se dice, que lo que se dice. Y, por supuesto, evitar en todo lo posible las expresiones cursis, que nos hagan parecer unos ñoños y mojigatos. Cuidado también con expresiones habituales utilizadas con malas maneras, pueden ser también muy molestas y ofensivas. Una persona educada y con suficiente vocabulario no debería hacer uso de esas palabras.

Gracias/por favor/de nada – Estas tres simples expresiones, son las que toda Dama y Caballero deberían tener en la punta de la lengua en todo momento. Es de educados pedir todo por favor, sin exigencias ni imposiciones. Asimismo es dar las gracias a toda persona que tengamos delante, cuando nos haga como favor y sin pedir nada a cambio. De la misma manera cuando nos dan las gracias es de menester agradecerlas a cambio de nada.

Buenos Días/Tardes/Noches – El saludo es una forma cortés en que una persona hace para dirigirse a alguien, al encontrarlo o despedirse de él, de forma cortés.

5-      Autoridades:
Guardias, policías y soldados – Cuando nos dirijamos a un policía, guardia o soldado, debemos tratarle con el respeto que se merece, aunque no nos parezca justo, mediante los saludos hasta aquí mencionados. Siempre se les debe hablar de Usted y, en el caso de ser un cargo inferior al que podamos ostentar y podamos demostrar, siempre se le deberá hacer caso, como si de un superior se tratase.

Superiores en el trabajo – Es el mismo caso que de la autoridad anterior, debemos tratarle con el respeto que se merece, aunque a veces no nos parezca justo. Siempre se le debe hablar de Usted, con humildad y hacer caso de lo que diga.

6-      Gestos:
Tomar el té; el dedo meñique – La creencia popular de que es muy “Chic” o “Cool” el levantar el dedo meñique, es errónea. Es más, es de muy mala educación hacer justamente eso. Se debe tener en cuenta que el dedo meñique debe acompañar, como si estuviese unido e inseparable, al anular. Cuando se coge una taza, se coge con el pulgar y el incide acompañado del dedo corazón. el resto de dedos están “pegados” a la palma de la mano, nunca en dirección contraria. Debemos tomar el té con delicadeza, pequeños sorbos, sin hacer ruido ni tragar, ni como si fuera lo último que tomaremos en nuestra vida. Debemos remover el té con movimientos circulares delicados y sin golpear la taza con la cuchara. No golpear la cuchara en el borde para quitar los restos ni sacudirla, simplemente dejarla suavemente en el plato, en un lado.

Palillos – Evidentemente los palillos sólo se crearon como sujeción de entrantes, para que no se desmonten en la mesa al servirlos, como los dátiles con jamón. La utilización de los palillos para la eliminación de sobras de la boca durante una de las 4 comidas del día, está prohibida y es de muy mala educación. Para estos menesteres existen diferentes elementos de limpieza bucal, más adecuados que un palillo de madera o plástico. Una vez usados para coger el entrante, se deposita en un plato de deshechos y nunca, bajo ningún concepto, se jugará con el con la lengua ni se dejará en la boca.

Chicles – Es un elemento creado para engañar al hambre, por lo que es tan de mala educación, como comer entre horas en público.

Sonarse la nariz – Si se está resfriado, y sólo en esta tesitura, se podrá sonar la nariz, pero nunca ni de forma prolongada y mucho menos de forma sonora. Simplemente se usará el pañuelo para eliminar la gotita incordiante, sin apretar ni restregar. Actualmente el pañuelo de papel desechable, tipo kleenex, es utilizado en muchas de los actos sociales como un elemento adecuado en el protocolo, colocado en un bolsillo o bolso, y nunca a la vista, que entonces sí que es de mala educación; y mucho menos una vez usado, tirarlo en cualquier parte, simplemente se guarda en el bolsillo o bolso, hasta encontrar la mejor ocasión de poder eliminarlo adecuadamente.

7-      Complementos:
Tocados – Actualmente, se denomina tocado a cualquier adorno utilizado con el propósito de embellecer la cabeza. Los tocados son símbolos de respeto, el llevar la cabeza cubierta tradicionalmente se ha considerado de buena educación. El protocolo dice que si la cabeza va tocada, las manos deben ir cubiertas con guantes, aunque en época de calor, se pueden llevar cogidos en una mano y a la vista, no necesariamente puestos. Mientras que los tocados pueden ser usados durante todo el día, las pamelas sólo son permitidas durante las horas de luz solar, por lo que a media tarde, llevar pamela, es considerado ”de mal gusto”; la dama deberá escoger antes que una pamela, otro tipo de tocado, si debe estar también al anochecer en la reunión. Por parte de los caballeros, el llevar sombrero, del tipo que sea, es exactamente igual que la pamela en la dama: a partir de que empieza a oscurecer, es de mala educación llevarlo puesto. Pero en el caso de los caballeros, se puede solucionar simplemente cogiéndolo con una mano y no volviéndoselo a poner. En las damas, los tocados y pamelas no se deben quitar en ningún momento, por lo que se recomienda que sean cómodos, ligeros, que estén bien sujetos y no molesten al saludar. En el caso de los caballeros, se lo deberán quitar siempre que entren en un lugar cubierto (vehículo, edificio, carpa,…).Una señora que sale con un tocado puesto, debe regresar con ese mismo tocado puesto.

Calzado – Zapatillas, deportivas, náuticas, zapatos, botas/botines,… Para cada ocasión debe usarse un calzado adecuado. Se debe tener muy en cuenta que el nombre de cada calzado, ya nos da una idea para que sirven. Es de muy mala educación presentarse a una cena o una recepción, con deportivas  o náuticas, en el caso de los hombres (y en zapatillas, no creo que haga falta decir nada). En el caso de las damas, llevar zapato o botín, dependerá del tipo de reunión y de la ropa que llevé. Botín para un baile, no es adecuado, aunque no está reñido con el protocolo, sólo es un problema de comodidad. Las sandalias o zapatos abiertos, son para una tarde en el jardín de casa o un paseo relajado cerca del mar, nunca para una cena o reunión social.

Perfumes y lociones – El perfume (en las damas) o loción (en los caballeros), siempre es aconsejado y, dentro de los protocolos de limpieza y aseo personal, el usarlo incluso obligados. Recordar que estos elementos olorosos son mucho más fuertes que las colonias, por lo que se debe usar en pequeñas cantidades, y nunca de la misma forma que las colonias. El abusar de estos para camuflar olores corporales no deseados o para destacar por encima del resto de personas, no sólo está fuera del protocolo, sino que además es de pésima educación y un componente claro para quedar mal socialmente; por lo que sea para ocultar olores no deseadas como para destacar, está claro que poco a poco se irá prescindiendo de su presencia en actos sociales. Este exceso de utilización de los perfumes demuestra muy poca consideración hacia el resto de presentes a la reunión o evento. Se debe tener muy en cuenta que no a todo el mundo tiene porque gustarle el aroma y puede llegar a marear a quien esté cerca. Las colonias deben tratarse exactamente igual que que los perfumes y lociones; usar en la justa medida y si exceso.

Joyas y Alhajas – Las fiestas de gala y ceremonias son las ocasiones más apropiadas para lucirlas. Siempre deben combinar entre sí. Si esos complementos son muy llamativos pueden entorpecer la comunicación al distraer la atención de la persona con la establecemos contacto. Las damas nunca  deben llevar reloj, a no ser que sea una joya. Las joyas y alhajas siempre deben ser pocas y de calidad. Recordemos que el exceso de anillos, brazaletes y pulseras, así como usar aros y pendientes grandes, son totalmente antielegante y fuera de protocolo.

8-      Saber Hacer:
Puntualidad – Hacer esperar a alguien es señal de descortesía y poca consideración. Sólo en el caso de boda y a la novia se permite media hora de retraso como máximo.

        Comentarios – Hacer comentarios sobre otras personas, estén o no presentes en el acto social, es de una vulgaridad suma, de mala educación y mal visto socialmente.

Chistes – Chistes sobre religión, sexo, política o discriminación de cualquier tipo, son inadecuados,  vulgares y mal visto socialmente, así como de mala educación

Ridículo – Una vez que hemos hecho el ridículo porque hemos tropezado, resbalado o caido, lo mejor que podemos hacer es reírnos de nosotros mismos, pero sin histerismo. En el caso de haber hecho o dicho algo inadecuado, es pedir disculpas sinceras de una forma elegante. Tanto en un caso como en el otro, nada de enfadarse públicamente con uno mismo o ponerse histérico por lo que ha pasado.